Que la nueva planta Nestlé compre café sólo a los veracruzanos: Alfredo Moisés Ceja

Oscar A. Galeana Sánchez

Para el empresario cafetalero, los microproductores deben aprovechar la presencia de la marca suiza y surtirles de granos robusta sin afectar sus plantíos de arábica.

Oscar Alfredo Galeana

Continuando con esta serie de charlas con el productor de Finca Montegrande, empresario y presidente del Consejo de Administración de Grupo Montegrande, Lic. Alfredo Moisés Ceja, llega un tema que ha ocupado las primeras planas de diversos diarios: la implementación de la firma suiza Nestlé de una procesadora de café en el estado de Veracruz, con una inversión cercana a los 154 millones de dólares y en la que espera procesar cerca de 20 mil toneladas anuales de café robusta y la oposición que diversos caficultores de la entidad han expresado por la presencia de la marca europea, ante el temor del detrimento de la producción del grano arábica.

Sobre el tema, el Lic. Ceja explica que la procesadora ya era un proyecto aprobado desde hace tres años, así que su instalación era inminente: “Esta planta ya estaba proyectada por la marca desde hace 2 o 3 años. Sucede que también los funcionarios aprovechan estos anuncios para pretender mostrar que ellos son los que trajeron la inversión, pero la realidad es que el proyecto de establecerse en Veracruz tiene tiempo atrás”.

El productor y empresario añadió que en su opinión, la presencia de la firma suiza en Veracruz no debería preocupar a los microproductores y por el contrario, aprovechar su estancia para lograr un beneficio adicional: “Me parece que si se instala una planta, sea la marca que sea, es importante que le compren el café a los veracruzanos. Que Nestlé no vaya a hacer lo mismo que con los productores de Chiapas, que recordemos, la compañía apoyó a los caficultores para sembrar robusta y luego no les cumplió con la compra. Sugiero que si Nestlé dice que apoyará a los productores para que siembren robusta, lo cual estoy de acuerdo, también tiene que comprársela si o si. Y mientras los caficultores veracruzanos surten a la planta, se cierre la importación de esos granos hasta que la cosecha local no pueda abastecer a la procesadora. Que no se importe mientras Nestlé tenga suficiente café veracruzano” apuntó.

El Lic. Ceja aclaró que no está en contra de las importaciones y menos en un mundo de economía globalizada, sino que éstas se regulen: “Es verdad que hay cafés que se puede traer de muchas partes e incluso, en el mercado se dicen que traerlo de Vietnam o algún otro lado es mucho más barato que producirlo en México. Si, es cierto, pero tampoco han bajado el precio al consumidor final, que sigue siendo muy alto y el mismo desde hace mucho tiempo. Si yo fuera quien tomara una decisión, propondría que se sienten en una mesa a los auténticos productores, no a los líderes que nada tienen que hacer ahí, insisto sólo los caficultores de verdad junto con estas grandes marcas y platiquen, pónganse de acuerdo y firmen convenios y contratos en los que cumplan ambas partes a lo que se comprometen. De otra manera, esto no va a funcionar, porque es muy simple, de que Nestlé ya está aquí, ya es un hecho; que van a  poner su planta, igual, entonces hay que regularizar todo esto, que exista entendimiento entre el productor y comercializador” aseveró.

Falta información para aclarar dudas

El Lic. Alfredo Moisés Ceja es un convencido del análisis y el escrutinio para sustentar la toma de decisiones. Por ello, considera que ha faltado informar de mejor manera a los caficultores sobre la llegada de la planta Nestlé: “Me parece no hay información completa sobre este asunto, falta una mejor comunicación de las autoridades a la gente. Hay una oposición muy fuerte a la planta y si recuerdan, hace unas semanas hubo una gran manifestación creo en Xalapa contra el proyecto y donde los productores expresaron su temor que les quiten sus tierras. No se las van a quitar,  por el contrario, me parece puede ser una buena solución para los microproductores la siembra de robusta, porque requiere menos manejo en su cuidado y además les puede redituar en otra entrada de recursos, lo que parece muy positivo. Que siembren robusta en las partes bajas de sus fincas y dejen a los arábica y de especialidad en las zonas de altura, como siempre lo han hecho”.

Otra preocupación expresada por los caficultores veracruzanos es la posibilidad de decaer la producción de arábica para surtir la demanda de la planta. El Lic. Ceja no cree que esto suceda, sobre todo cuando la calidad del aromático azteca cada día es más reconocida a nivel internacional. Sin embargo, si hace falta se evalúe qué variedades son las que mejor resultado ofrecen en cada entidad productora para de esta manera, garantizar la cobertura del mercado.

“México tiene de los mejores cafés del mundo, se los aseguro y lo hemos visto en cada edición de Taza de Excelencia, siempre hay muestras con calificaciones arriba de 90 y hasta 94 puntos Q Grader, que pocos países lo tienen. Entonces, urge una política cafetalera que evalúe qué variedades son las que se siembran en cada una de las regiones. No se ha hecho un estudio específico para obtener estos datos, porque el caficultor a veces se guía por lo que hacen los demás, es decir, si su compadre siembra catimor, él los siembra y si la comadre sembró robusta, él también. No señores, así no es”, aseveró. 

Por ello, el Lic. Alfredo Moisés Ceja deja esta reflexión a considerar por la industria, para que más allá de la presencia o no de marcas globales, exista una política para el café mexicano que permita considerar todas las variables que garanticen su permanencia y calidad: “¿Por qué no se hace un estudio de manera estructural para ver cuáles son la variedades que funcionan mejor en cada región? Porque no todas sirven en todos lados, ya que tiene que ver la altitud de la zona, las condiciones hidrológicas y climatológicas, etcétera. No se han hechos estudios específicos sobre este asunto. No me gusta hablar en primera persona, pero me daré una pequeña licencia: en nuestra finca hemos realizado estudios y tenemos un banco de semillas para ver cuál es la que funciona mejor para nuestras necesidades. Eso es lo que se debería hacer en México, pero no, todos quieren sembrar las mismas variedades y eso no va a funcionar en todos los lugares”.