GIEZCA, dos décadas de investigación y capacitación a favor del café de Chiapas

Miriam Apolinar Sánchez

Esta agrupación surgió en 2001 por iniciativa de un grupo de especialistas del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), para impulsar la indagación científica en los cafetales de la entidad.

TAPACHULA, CHIS.- Hace 20 años, en la Finca Irlanda un grupo de académicos de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) crearon el Grupo de Investigación en Zonas Cafetaleras (GIEZCA), cuyo objetivo es contribuir en la búsqueda de alternativas para responder a las necesidades locales, tanto en las comunidades como en las organizaciones; particularmente, establecieron medidas a cumplir para desarrollar investigación, educación y divulgación científica, así como capacitación a favor de los caficultores y las zonas en las que se siembra el aromático.

El grupo lo integran más de veinte investigadores y técnicos del ECOSUR y según su portal web, “en este grupo se parte de la necesidad de unir esfuerzos con la sociedad civil, instituciones académicas y el gobierno para buscar soluciones conjuntas y sustentables a las cambiantes crisis del sector cafetalero”.

Desde 2001 el GIEZCA organiza reuniones de tipo científico así como talleres, diplomados y llevan a la práctica diversos proyectos en beneficio de los caficultores chiapanecos, apoyado en diversos financiamientos pero además, se encargan de formar estudiantes para que sus conocimientos sean aplicados en campo y en específico en las fincas y micro plantaciones que abundan en la entidad. Algunas de sus prácticas se llevan a cabo de manera efectiva en cultivos bajo sombra, aunado a la prevención y saneamiento de los cultivos ante el embate de enfermedades como la roya y el ataque de broca, así como el control manual, biológico y etológico.

Al respecto, Erin Estrada Lugo, integrante del GIEZCA-ECOSUR explicó que a la par de la investigación científica, se integran al esquema temas sociales sobre la problemática del café, como el trabajo infantil y femenino, el abandono de los plantíos y el envejecimiento del caficultor, con el fin de colocar a las familias en el centro del tema y visibilizar su realidad con especial énfasis en la labor de la mujer, determinante tanto en el núcleo familiar como en los cafetales, así como la importancia de la participación de los jóvenes en este esquema.

Estrada Lugo agregó que es importante que la investigación científica ubique en su justa medida el papel de la familia en la problemática del café y en ese sentido es imprescindible la participación de la academia con productores y organizaciones agrícolas para encarar la problemática actual y futura y encontrar las fórmulas para resolverlos oportunamente. Algunos de esos puntos a analizar destaca entre otros, las posturas intergeneracionales que afectan las decisiones en torno a la producción de café, reconocer las oportunidades de diversificación desde la perspectiva de la familia, y ubicar junto a ellas la problemática sobre la alimentación.

Por su parte, Raúl Álvarez, integrante del Instituto del Café de Chiapas, explicó que el trabajo del GIEZCA es trascendental si se toma en cuenta que hay un vacío en el tema de investigación en campo mexicano y en particular, del café; analizar los problemas sobre las plagas y enfermedades derivado del cambio climático y con otros problemas adherentes como la tala inmoderada de árboles, permiten que se busquen estrategias para acrecentar la siembra bajo sombra.

Asimismo, es preciso innovar en el cafetal; un ejemplo comentado es la reutilización de la pulpa de café para elaborar harina y como alimento para ganado bovino, o elaborar tés a base de la hoja del aromático, que cada día gana más adeptos entre los consumidores tanto  nacional como internacional. Y del mismo modo, hacer conciencia en los agricultores sobre la comercialización del café natural y motivarlos a que no abandonen el cultivo y por el contrario, se capaciten y soliciten asistencia técnica oportuna.

Álvarez espera que con el apoyo de GIEZCA y otras organizaciones, cada una de las 14 entidades productoras logren un desarrollo tecnológico y de investigación que beneficie a los caficultores y aprovechen el boom internacional de los cafés de especialidad.