Mejorar la calidad de vida del caficultor, la meta del café mexicano de especialidad

Oscar A. Galeana Sánchez

Yara México celebra su encuentro online “La Hora del café”, con especialistas del mercado del aromático azteca, como parte del festejo del Día Internacional del Café del 1 de octubre.

Mejorar la calidad de vida de los caficultores, mayor capacitación y una integración global que abarque no sólo a las mujeres, sino las familias y jóvenes para un cambio generacional adecuado, que se vea a esta actividad como una industria con futuro y de la mano con las tecnologías de la información para asesoría y capacitación permanente, así como aprovechar los beneficios del café bajo sombra como una herramienta eficaz no sólo sustentable, sino también de promoción turística y comercial del sector, son a botepronto las primeras reflexiones emanadas de conversatorio “La Hora del café” organizado por Yara México, con la participación de cuatro especialistas para analizar el panorama del café mexicano de especialidad, en el marco de las celebraciones 2021 del Día Internacional del Café el próximo 1 de octubre.

Bajo la moderación del Agrónomo Joao Moraes, director de cuentas globales de Yara México, la charla online fue conformada por  el Ing. Santiago Arguello, director general del Fomento de la Agricultura de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), quien habló del futuro del sector cafetalero en México; Dr. Félix Martínez Cabrera, presidente de la Asociación Nacional de la Industria del Café A.C. (Anicafé), quien tocó el panorama actual del sector como cultivo clave para el agro nacional; María Teresa “Tita” Hernández Matías, Catadora Q Grader, Jueza de los certámenes Calidad de Taza Yara y Taza de Excelencia México, que hizo un análisis del mercado del café mexicano de especialidad y Gisela Illescas Palma, representante de International Women’s Coffee Alliance (IWCA), quien habló del rol de la mujer en esta industria.

Desde el inicio del webinar quedó claro que los temas de sustentabilidad, integración y mayores beneficios al productor llevó la voz cantante entre los panelistas al coincidir en la necesidad de proveer una mejor calidad de vida e ingresos a los caficultores. Asimismo, la necesidad de mejorar la capacitación y tecnología en los cultivos y aprovechar las ventajas que algunos de ellos ofrece para diversificar la oferta en beneficio de las propias comunidades y claro está, promover un mayor consumo interno.

Para Joao Moraes, la pandemia del COVID-19 afectó de manera importante la actividad cafetalera global, en especial en la red HoReCa, sin embargo el consumo doméstico se fortaleció  por lo cual considera el reto será ofrecer café en la medida que el consumidor lo demande y en ese sentido, los solubles y liofilizados han sido más beneficiados, aunque los cafés tostados y molidos también tuvieron un incremento durante la reclusión sanitaria. “Esto comprueba que conforme el consumo se re normaliza a niveles previos a la contingencia, debemos seguir en la producción y renovar nuestro compromiso con el sector, porque eventos como este son señal que la cadena productiva es más fuerte al ser más unida. Por ello, invito a  todos los integrantes a engancharse al tren del café de especialidad mexicano, así como de industrias aledañas que favorecen su crecimiento”, señaló Moraes.

Ya en materia, al hablar sobre el futuro del sector cafetalero en México, el director de Fomento de la Agricultura gubernamental, el Ing. Santiago Arguello, explicó que un reto que el sector debió superar fueron los estragos que la enfermedad de la roya provocó en los cafetales nacionales y que provocó la pérdida de más de la mitad de las cosechas durante la primera mitad de la década del 2010.; a partir de ahí, la SADER ha implementado un programa de renovación del cafetales, así como el traslado de tecnología que beneficie la productividad al grado que este ciclo 2020-21 se espera alcance de nuevo más de 4 millones de sacos.

Otro reto que considera Argüello Campos es “desmonetizar al café”, es decir, que los productores reclaman más eficiencia y productividad sustentable pero además se garantice un sustento familiar adecuado por sus cosechas y que les retribuya y permita tener un margen de ganancia ya no digno, sino próspero, con lo que mejore sustancialmente su calidad de vida, tal como México se comprometió al firmar el Acuerdo Internacional del Café., junto con otros países miembro de la Organización Internacional del Café (OIC).

Para alcanzar esos logros, se han trazado cinco líneas de acción: ingreso próspero para los caficultores afín de mejorar su calidad de vida y rentabilidad; transparencia del mercado  que es fundamental, con sistemas de información claros y a disposición de todos y que incluya costos de producción;: la reconvención para premiar el origen y la diversidad de los granos; prevenir los efectos negativos por la volatilidad de precios y desarrollo de políticas públicas congruentes que permitan el desarrollo de una cafeticultura sustentable, eficiente, que prioricen las buenas prácticas y visibilice los derechos humanos de los caficultores; el funcionario federal aseguró que hay un diálogo permanente con el sector privado y público para facilitar la inversión en el café mexicano  y a la fecha, se han invertido cerca de mil 250 MDP a favor de más de 250 mil productores, además que se han renovado una tercera parte de los plantíos con cafés agroecológicos, con fertilizantes de alta calidad y permitidos por las certificaciones y a la par, por medio del Promecafe se trabaja en incrementar el consumo interno, al grado que la proyección  cinco años que se aumente por lo menos medio kilo cada año hasta llegar a un promedio de cinco kilos per cápita en 2026

Por su parte, el Dr. Félix Martínez Cabrera, titular del Anicafé, reconoció que los estragos de la roya fueron duros para el sector ya que en el punto más álgido se cayó apenas a 2.5 millones de sacos y el grano arábica incluso se fue a menos del 60 por ciento: “De 2014 a 2018 se trabajó en la renovación con variantes tolerantes, las cuales no teníamos o estaban dispersas en todas las entidades productoras; trajimos de otros países y se sembraron acompañadas de un paquete tecnológico y por fortuna, pudimos revertir los números a alcanzar 4 millones de sacos que hoy día producimos y el pronóstico es alcanzar en el presente ciclo números similares, pese a la  pandemia”, sentenció Martínez Cabrera..

El directivo explicó que consecuencia de la contingencia sanitaria, los autoservicios y el e-commerce se favorecieron, lo que obligó a las barras y cafeterías a implementar las entregas y servicio a domicilio; paradójicamente, el consumidor al ver disminuido sus ingresos por la reclusión obligatoria, modifica sus hábitos y ahora busca los solubles y liofilizados por el precio, y conforme se ha recuperado su economía han añadido a las cápsulas .No obstante, también el café tostado y molido se mantiene con crecimiento ya que se incrementó el deseo de preparar en casa una taza de calidad similar a la que consumían en los negocios: “Es un hecho que lo que se hacía en la industria antes de la pandemia ya no será igual” añadió

De tal suerte, Félix Martínez asegura que ahora los productores buscan dar valores agregados a sus cosechas, acorde con las demandas de consumo sustentable que permean en las nuevas generaciones; muestra de lo anterior son los cultivos orgánicos, bajo sombra y naturales, aunque aún se está lejos de las opciones que ofrecen las grandes productoras como Brasil o Vietnam y temas como el análisis d suelo, técnicas de fertilización y aspectos similares, todavía están en proceso de aceptación plena entre los caficultores, sobre todo aquellos de mayor edad, así que todavía hay mucho camino por avanzar; en ese sentido el titular de Anicafe propone promover los nomios verdes que deben otorgarse al cultivo bajo sombra por su administración del CO2 y la generación de lluvias y consideró que el café debería estar dentro del programa gubernamental “Sembrando Vida” en especial en la región Sur-Sureste del país: “Con estas medidas, calculo que deberíamos alcanzar una producción de al menos 4.8 millones, que fue lo que tuvimos en los año 90,  pero es un hecho que difícilmente esto pasará si no se favorece la labor del caficultor para que tenga mejores beneficios; no olvidemos que sin materia prima, la industria simplemente no subsiste” sentenció.

Por otra parte, Martínez Cabrera explicó que en cuanto a tecnología, existe buenas opciones en el mundo que México puede adaptar sin problemas, pero en particular destaca la de la información, la cual debe llevarse hasta las fincas cafetaleras, ya que de esa amanera se podría facilitar mucho  la capacitación del agricultor.

“Es necesario llevar esta tecnología al campo, si bien la edad de los productores es un detalle en contra, el cambio generacional debe impulsar este desarrollo, Ahora bien, el café bajo sombra es clave para uniformar las prácticas que permitan manejar de manera adecuada al ecosistema de las plantaciones, lo que al final se refleja en una buena taza, Y por último, debemos aprovechar nuestra ventaja competitiva geográfica, pues somos la entrada de Centro y Sudamérica al mercado estadounidense, lo que nos vuelve una plataforma de reconversión y además tenemos acuerdos comerciales, lo que nos da ventajas competitivas” finalizó el titular de Anicafé.

Por su parte, Tita Hernández explicó que el mercado del café de especialidad en México se consolida gracias a las opciones surgidas de los certámenes nacionales que impulsan su desarrollo y por ende, las prácticas adecuadas en su cultivo. Como ejemplo, se dijo satisfecha de los resultados obtenidos en la reciente edición del premio Yara Champion por la calidad de las muestras en lid, pese a la pandemia del COVID.

“Sin duda México ha crecido en el tema de cafés de especialidad, estamos en el Top10 de los productores premium y que hacemos la cosas muy bien, pero también es cierto que aún nos falta para ser referentes del rubro. Pese a ello, tenemos ya una reputación ganada a pulso en el mundo” aseguró Tita.

La catadora Q Grader señaló que es preciso seguir con el trabajo de elevar la calidad de vida de los productores,, por lo cual resulta clave la presencia de certámenes como Yara Champion o Taza de Excelencia México, en donde implementan mejores proceso de productividad que se refleja en las tazas participantes, mucho mejor preparadas y que al final, los consumidores disfrutan.

“Los cafés diferenciados tienen cero defectos, un  perfil muy definido y muchas virtudes en taza, pero me parece que hace falta que existan más certámenes pues solo tenemos estos dos; necesitamos más filtros de este tipo y capacitar  más a nuestra gente en la cadena productiva, así como acercar a nuestros productores con barras, tostadores y especialistas para una retroalimentación más eficaz, también crear más escuelas para formación de todos los que integran la cadena productiva, lo cual nos brindará muchos beneficios” agregó la especialista.

Tita Hernández abundó en el empoderamiento femenino en la industria y considera que falta mayor participación de la mujer en todos los eslabones de la cadena y si bien hay notables avances, aún no es suficiente y por ello agradeció a Yara que tenga una policía bien definida de integración de las féminas en su empresa y eventos.

Por último, Hernández recomendó al productor que aprenda a catar sus propias cosechas, lo cual no sólo le dará el conocimiento y perfil de su taza, sino también le permitirá saber dónde mejorar sus procesos: “No es necesario que maneje todo el protocolo SCA pero si tener las bases para que sepan dar su perfil y claro, ampliar su capacitación. Por ejemplo, en Veracruz hay un buen acercamiento con niños a practicar con los aromas del café, con la tabla de aromas y les da una idea de cómo es el sabor de una taza. Pero insisto, es importante que haya más concursos e incluso también de cafés comerciales pues eso además promueven el consumo interno” finalizó la catadora Q Grader.

En cuanto al papel de la mujer en la industria, Gisela Illescas Palma, representante del IWCA, aseveró que más que hablar solo de inclusión femenina, la cuestión es la inclusión de género que abarque también a las familias que son pilares dentro del sector, así como los jóvenes para garantizar un cambio generacional adecuado en los cafetales y hacerles ver que si hay futuro prospero en el café.

“Todos ellos participan en el núcleo de la producción, pero también urge que más visiones de las mujeres se incluyan en las políticas cafetaleras; es muy bajo el nivel de mujeres ubicadas en altos puestos directivos o cargos gubernamentales, al grado que dentro de la cadena productiva ni siquiera exista un censo sobre cuantas féminas la integran” se lamentó Illescas, por lo que aseguró que un objetivo del IWTA es hacer visible su actividad y que la integre una agenda propia con su visión sobre el café, que difiere sustancialmente del de los varones, tanto como el manejo de las fincas, donde se pretende acabar con las desigualdades existentes, como por ejemplo en el acceso de del manejo de la tierra, al punto de no ser poseedoras de sus parcelas, ya que sólo el 2 por ciento de propiedades cafetaleras son de mujeres.

“Es preciso que se reconozca nuestra visión e interés para manejar el café; cuando les preguntamos qué significan para ellas, no sólo va en el rubro de la calidad y empatía, sino también con los valore, la solidaridad, el esfuerzo, la familia y en el caso de café de sombra, su visión con plantas medicinales u hortalizas que le dan opciones de diversificar la productividad. También nos es importante el valor de recordar a quienes antes de nosotras, pasaron por el mismo lugar, por ello se necesita la visión de la mujer en las políticas cafetaleras” agregó la representante del IWTA.

Por otra parte, Illescas insistió en integrar a este sector a las juventudes, para que vean en el café una opción real de vida, así como la formación, capacitación, reconocer que debemos avanzar en la cadena de manera integral, sin discriminación y que los recursos se distribuyan de manera equitativa, empezando por el primer eslabón y que por lo general “paga los platos rotos” con los bajos precios, el caficultor.

“Es necesario tener mecanismos que generen no solo una buena producción, sino una buena calidad de vida; no se puede hablar de éxito si prevalece la desigualdad y violencia en las tierras cafetaleras. El café debe ser clave para transmitir una forma de vida más digna para todos y nos enorgullece que Yara trabaje en la visualización de la mujer, ejemplo es que en este encuentro la mitad de panelistas esté equilibrado con dos mujeres de cuatro lugares. En suma, que nuestra voz se escuche, que los presupuestos también tengan valor de género, que promueva la inclusión de la mujer, las familias y los jóvenes en la industria del café que sea incluyente y prospera” finalizó Gisela Illescas..

Para finalizar la charla, los panelistas coincidieron que el café de especialidad puede obtener mayores beneficios si se diversifica su impacto más allá de su industria, lo que daría beneficios tangibles a los caficultores; ejemplo de lo anterior es integrar algunas actividades tradicionales de las comunidades como la ceremonia de bendición de la nueva cosecha, con un enfoque turístico, cultural e incluso sustentable con recorridos por la biosfera del café bajo sombra, que permitan visualizar la conservación del ecosistema y darle un valor de ser una herramienta que aporta a su economía, empoderamiento y visibilidad  incluso de marketing y promoción comercial en torno al grano mexicano de especialidad.