Coordinadora de Productores de la Zona Centro del Estado de Veracruz

El Mundo del Café Revista

En Huatusco, uno de los 212 municipios que conforman a Veracruz y que alberga a un aproximado de 60 mil habitantes, se da uno de los procesos más importantes para la economía de México: el cultivo del café cereza y la producción del pergamino, oro y tostado molido.

En este municipio ―y otros tantos como Totutla, Zentla, Tlaltetela y Sochiapa―, ubicada en la zona montañosa central del estado, la magia que llega a miles de tazas comienza aquí, de la mano de productores y habitantes que llevan inmersos por generaciones en el proceso de la plantación y el cultivo de café.

Sin embargo, sin importar el hecho de que miles de personas dedican toda su vida a este trabajo, no siempre es retribuido de la manera que debería ser. Es precisamente ante la necesidad de posicionarse mejor dentro del mercado y de exigir mejor trato a las empresas trasnacionales y nacionales como surge una sociedad cooperativa, misma que actualmente representa a 200 productores de Huatusco: la Coordinadora de Productores de la Zona Centro del Estado de Veracruz (COORPROVER).

Bajo la representación legal de Ciro Solobac Pacheco y la organización de Jesús T. García, esta cooperativa se ha logrado mantener viva por 22 años no solo para la mejora de la calidad de vida de sus integrantes, sino también para luchar por la conservación del medio ambiente.

“Se fundó en el 2001, nacimos como una asociación civil. En 2006 se funda la cooperativa”, detalló Solobac Pacheco en la alta montaña de Veracruz, a la que toda su vida ha llamado hogar.

Ciro explicó que en un inicio eran alrededor de dos mil personas, pero, “como todo en la vida”, la estructura de la organización ha sufrido varios cambios.

“A veces dentro del proceso hay cosas para las que el productor no está preparado, cosas que implementan los gobiernos. No está acostumbrada la gente del campo y va uno depurando”, señaló.

Fortaleza frente a la adversidad

Solobac Pacheco describe a gran parte de la comunidad de Huatusco como “hijos de campesinos”, por lo que, a sus 79 años de edad, guarda la esperanza de que la tradición de cultivar y producir café no se pierda con las nuevas generaciones. “Hoy en día el joven quiere las cosas más fáciles; el campo es rudo, es dedicarse desde temprano”, expresó.

Pero el cambio de pensamiento generacional no es el único reto al que se enfrenta la comunidad cafetalera de Huatusco. Pese a que COORPROVER ha hecho exportaciones a Francia, Estados Unidos e incluso ha llamado la atención de empresarios coreanos, la cooperativa hace frente día a día a la crisis actual.

Entre los principales desafíos se encuentran la deforestación, la implementación de nuevas condiciones en el mercado, enfrentar a la competencia y sobrevivir a las condiciones laborales; todas ellas y más a la par de pensar en estrategias para comercializar el café que producen, sin perder la calidad de sus productos.

A pregunta expresa de si comercializan todo el café de los 200 productores que integran la cooperativa, Solobac Pacheco dio respuesta negativa. “Con Comercio Justo (Coordinadora Mexicana de Pequeños Productores) hemos vendido quizá un cuarto de toda la producción, pero falta”, apuntó.

No obstante, COORPROVER ha sabido hacer frente a la adversidad y ha explorado diversos esquemas de venta para continuar adelante. Uno de ellos es firma de contrato con empresarios externos que hacen el pedido y mandan un pago del 80% por adelantado; el 20% restante se entrega cuando se muestren documentos de que el pedido ha salido del puerto.

“Gracias a ese esquema hemos sobrevivido”, relató, “el otro café lo venden los compañeros al mejor postor”.

Aunque bajo este esquema logran recuperar su inversión, los productores continúan siendo los menos beneficiados; más cuando se trata de contratos con empresas trasnacionales. “Todas las empresas que tenemos alrededor quieren acaparar todo el café de Veracruz, pero están acabando con el productor. La verdad es que no son justos”, señaló.

Organización, la clave

Pese a las condiciones, Solobac Pacheco demuestra un toque de esperanza al describir la cooperativa como aquella que despierta un poco la mente del productor frente al abuso de las grandes empresas. “Siempre lo hemos comentado, mientras sigamos dispersos vamos a ser carnada que aquellos que buscan eso”, advirtió.

De acuerdo con los integrantes de la cooperativa, la clave está en la organización, saber vender su producto y, sobre todo, hacer valer su trabajo.

“Huatusco-Veracruz está en la lupa de los compradores”, pues cuentan con una gran diversidad de fincas y árboles, agregó Solobac.

Datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural colocan a Veracruz como la segunda entidad del país que lidera la producción del café cereza, con un registro de 229 mil 849 toneladas solo en 2021. El valor de dicha producción se estimó en mil 343 millones de pesos.

“Al final, como directivos luchas por hacer mejor las cosas, pero si no existieran los productores…ellos están haciendo más la chamba en el campo, en la lluvia, en el sol”, reconoció Solobac Pacheco.

Junto a él y Jesús García también trabajan Adriana Colorado, Víctor Gutiérrez Vázquez y Gabriel Fernández; por solo mencionar algunos. Todos y cada uno de ellos están comprometidos con el objetivo principal de la cooperativa: mantenerse en el mercado con calidad.

“No perdamos esa línea”, recordó Solobac.