Micro productores chiapanecos piden más apoyos federales.

Oscar A. Galeana Sánchez

Pequeños cafeticultores de la región de Montecristo de Guerrero, lamentan que del programa federal “Sembrando Vida”, sólo reciben 5 mil pesos al mes; requieren fertilizantes, plantas y más financiamiento.

TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS.- Micro productores de café en Chiapas expresan su urgente necesidad de recibir apoyos federales para sus cafetales. Alegan que los programas implementados por el Gobierno de la República, como el suministro de plantas, recursos y fertilizantes, están siendo absorbidos por organizaciones, dejándolos sin acceso a estos beneficios. A pesar de recibir apoyos directos en el pasado, los agricultores afirman que estas ayudas, provenientes del programa federal «Sembrando Vida», se limitan a cinco mil pesos al mes, una cantidad insuficiente considerando que más de 400 mil familias chiapanecas dependen de la cafeticultura.

En la región de Montecristo de Guerrero, cercana a la biósfera de La Frailesca en las altas montañas chiapanecas, los caficultores señalan que las organizaciones cafetaleras han capitalizado estos apoyos, incluso creando nuevas agrupaciones que también demandan recursos. Además, enfrentan diversos desafíos, como la escasez de mano de obra, elevados costos de insumos, envejecimiento de la fuerza laboral y la falta de modernización tecnológica e industrial para mejorar, procesar y comercializar sus cosechas de manera independiente.

En el año 2024, el programa federal «Sembrando Vida» tiene previsto aumentar el apoyo a 6 mil pesos mensuales. Sin embargo, los micro y pequeños cafeticultores consideran que esta cifra aún es insuficiente. Mantienen la esperanza de que se apruebe la Ley Cafetalera, actualmente en análisis en el Congreso de la Unión desde hace diez meses. Los productores sostienen que esta legislación está «congelada» debido a la presión de grandes empresas del sector, quienes buscan evitar que se establezca un precio base del café sin influencia de la Bolsa de Nueva York, donde se cotizan los costos internacionales del grano.

Adicionalmente, los micro cafeticultores destacan que la nueva ley podría traer consigo mayores apoyos, subsidios y un seguro de garantía a la productividad, aspectos que no benefician a las grandes marcas que dominan el mercado y establecen los precios de compra del café.