Café Costeñito, 70 años contigo.

Miriam Apolinar Sánchez

“Una tradición se sostiene por los corazones que la mantiene viva”; frase que enmarca el 70 aniversario de una de las marcas pioneras del café mexicano en el norte del país, El Costeñito y que, pese a tempestades, evoluciones y transiciones, ha permanecido en el gusto de los tamaulipecos y del resto de la República Mexicana.

Café Costeñito fue fundado en Tampico en 1956 por don Jerónimo Hernández Lomas. Previamente, Café El Cuco, la marca de mayor antigüedad en el puerto, tuvo su origen en 1918 con Palazuelos y Aguayo. Al paso de los años, El Cuco fue muy identificada entre los pobladores del puerto y la zona debido a que, por las tardes, se transmitía en la radio el programa La Hora del Café bajo su patrocinio.

Sería en 1976 y 1978 respectivamente, que Café Costeñito junto a Café El Cuco pasan a ser administradas por Emérico Hernández Ochoa y a partir de entonces se consolidan en el gusto de los amantes tamaulipecos del café. Un factor determinante para este fortalecimiento sin duda es el esmero por conservar el mismo compromiso y excelencia por ofrecer siempre granos calidad de exportación en los diferentes estados de la República.

En 1994, Amparo González Berumen se integró a la administración de la empresa y junto con su esposo, propician que sus hijos, Emérico y Gabriel Hernández, se formen con la pasión y entrega a esta actividad que exige gran conocimiento y dedicación.

Actualmente Emérico Hernández González, director general de Café Costeñito & Degas Café, expresa que estos años han estado marcados por el compromiso, calidad y servicio, pues para ellos es un honor llevar hasta la mesa del cliente en su hogar u oficina, un aroma o sabor único del mejor café de sus marcas.

“Con disciplina, esfuerzo y capacitación hemos sorteado este océano lleno de tormentas, pues no siempre han sido panoramas alentadores y como ejemplo está la crisis sanitaria vivida hace poco; esto nos hizo replantear nuestra perspectiva, esto ha sucedido por 70 años, nunca hemos permanecido estáticos, sino siempre dinámicos a lo que el consumidor busque”, expresó Emérico para El Mundo del Café.

La oferta de Café Costeñito y Degas Café se orienta en los dos rubros principales del mercado: la preparación en casa en el caso de la primera marca, y el consumo en cafeterías especializadas, que corresponde a la segunda. Empecemos con El Costeñito, que maneja café tostado y molido y gozan de la preferencia tanto en la zona sur de Tamaulipas y la Huasteca, con muchos puntos de venta en la red HoReCa, además de tiendas de conveniencia, oficinas y mercados.

Café Costeñito maneja granos principalmente de Huatusco, Veracruz, así como de Chiapas, Oaxaca y la sierra de San Luis Potosí y todos ellos se distinguen por el cuidado que el productor les brindó, lo que les permite manejar un tueste estándar medio oscuro, para mantener el sabor a café en taza, aún y que se les añada leche y/o azúcar.

Además de su influencia en la zona de Tamaulipas y la Huasteca, Café Costeñito surte a clientes en la Ciudad de México, Monterrey, Saltillo, San Luis Potosí y buscan abarcar la mayor extensión posible. Esto demuestra el compromiso por impulsar el consumo en zonas que no son consideradas tradicionalmente cafetaleras y en buena medida, por qué Emérico Hernández está sumergido a fondo en esta industria.

“Vengo de una familia cien por ciento cafetalera, soy cuarta generación y tanto mi padre como mis hijos nacimos inmersos en esta cultura. Nos dedicamos al café de toda la vida, no somos improvisados, llevamos en la sangre esta bebida y aparte, es un negocio muy noble en el que mucha gente con valores está involucrada, desde baristas, tostadores, productores y proveedores de insumos, con los que da gusto convivir y por ello, seguiremos toda la vida en este fascinante mundo del café”, expresó Hernández. 

Así que, si deseas probar este café legendario, consulte sus redes sociales, tanto en Facebook e Instagram como cafecosteñito.