La taza perfecta es marca ACME

Oscar A. Galeana Sánchez

Gabriela Atilano, distribuidora de la línea de origen neozelandés y propietaria de Juventino Café, trae la calidad, diseño y funcionalidad de estas piezas para las barras y la red de hospitalidad en México.

GUADALAJARA, JAL. – ACME Cups es una de las marcas más reconocidas en el mundo en el rubro de tazas para cafés de especialidad. Originaria de Wellington, Nueva Zelanda, vio la luz en 2011 gracias a la idea de crear «las tazas para café que siempre se habían deseado». Esta idea fue de los emprendedores Jeff Kennedy, ganador del premio a la Trayectoria de la Asociación de Cafés de Especialidad de Nueva Zelanda y considerado padre de la cultura neozelandesa del espresso, y su socia Bridget Dunn, reconocida empresaria. Juntos montaron la barra Prefab, donde nació el concepto de la mejor taza del mundo, que dos años después inició su fama internacional.

En México, ACME cuenta con la representación de Gabriela Atilano, quien atiende en el número 61, Interior 901, de la prestigiada avenida Presidente Masaryk en Polanco, lugar donde también maneja Juventino Café, distribuidora de accesorios y loza para barras de especialidad. Con esta vasta oferta para los amantes del café premium que buscan montar sus propias cafeterías, estuvo presente en el piso de exhibición de Expo Café Gourmet 2024, donde platicó con nosotros.

«ACME es la línea de tazas para espresso más reconocida, elaborada en seis tamaños para bebidas con espresso y leche. También traemos para el mercado mexicano las gamas hermanas de esta marca, como la línea de mugs Bobby, para americano y té, así como una colección creada en conjunto con la diseñadora neozelandesa Karen Walker. Además, tenemos a Roman Rage, una porcelana más fina y delgada, y las tazas de té Bibby, ganadoras de muchos premios por su diseño. Todos, importados de Nueva Zelanda», explica Atilano.

Gabriela es amante del café de especialidad, pero su profesión son las finanzas. Sin embargo, decidió sumergirse de lleno en el mundo del café, por lo que aprendió a tostar y catar café, y viajó a Colombia para conocer más a fondo esta actividad. Durante este tiempo, descubrió las tazas ACME, consideradas un referente en la industria a nivel mundial, por lo que decidió traerlas a México en 2018.

El prestigio de ACME se fundamenta en dos factores. Primero, su materia prima es una porcelana muy fina pero resistente, capaz de mantener el calor de la bebida. Segundo, su diseño con gradiente circular en la base permite la integración perfecta del espresso con la leche y, si es un café espresso solo, facilita la formación de la crema y el balance de la infusión.

Gabriela se ha involucrado cada vez más en el mundo de las tazas, motivada por su interés en los cafés diferenciados. Viaja con frecuencia a Nueva Zelanda para traer más productos además de ACME para su proyecto Juventino Café. También maneja otras marcas como Kinto de Japón, NotNeutral, Fellow, Rhino Coffee Gear y los molinos manuales Comandante.

Gabriela ofrece a sus clientes venta al mayoreo y menudeo; pueden adquirir desde una taza hasta lotes de mil piezas. Entre sus clientes se cuentan marcas de renombre como el restaurante Quintonil, que además de tazas ACME, le adquirió unas jarras para té de atractivo diseño.

«Estos diseños tienen precios altos debido a su manufactura y calidad, pero el costo-beneficio es inmenso. Lo barato sale caro. Quienes compran ACME, se casan con la marca porque son muy resistentes y es difícil que se rompan. Los baristas prefieren estas tazas porque les resulta más sencillo preparar y servir las bebidas en una taza que no está despostillada y que da excelente presentación al cliente, lo cual es parte de brindar experiencias gratas y de calidad», asegura Atilano.

ACME presta especial atención al color de sus piezas, las cuales representan la flora y fauna de Nueva Zelanda. Por ejemplo, tienen un rojo llamado rata, que es una flor muy popular en esa nación. También tienen un gris que representa al delfín. Cada color se vuelve protagonista del ecosistema neozelandés.

Gabriela también ofrece la opción de personalizar las tazas con logos de sus clientes, siguiendo las recomendaciones desde la sede de la marca en Wellington. El proceso de vitrificado garantiza la calidad de la personalización, y acompaña al cliente durante todo el proceso.

ACME llegó para brindar excelencia, durabilidad y diseño a las barras y negocios de café de México. Para más información, visita https://acmecups.com.mx donde está la tienda online. También puedes visitar www.juventinocafe.com o enviar un e-mail a info@juventinocafe.com.mx para comprar por pieza o lote, ya sea online o por llamada. Además de ACME, tienen todo el catálogo de NotNeutral, los termos Kinto, Fellow para catación y Rhino. A mediados de abril subirán material del SCA en español.

Gabriela Atilano se despide con una reflexión: «Debemos exigir calidad en todo momento, tanto en lo que bebemos como en donde nos lo sirven. Disfrutar nuestro café en una excelente taza hace la diferencia».